Jorge Miguel Ramírez Pérez.
“Todo lo que el hombre sembrare eso también cosechará” Gálatas 6.7
Excelente comunicadora es la presidenta Sheibaum y lo que dijo como lo dijo estuvo muy bien, solo que, como todos los discursos políticos, hay cosas que se omiten, otras, se revelan y otras que la exhiben dentro de lo “políticamente correcto” que es la falacia matriz, de lo inútilmente eficaz.
Se omitió en el pleito con Donald Trump que, desde su primera administración, hubo el compromiso de México por combatir frontalmente al narcotráfico y a las oleadas de migración. Lejos de ello, funcionarios como la entonces secretaria de gobernación Olga Sánchez y todo el aparato, incrementaron y alentaron públicamente la migración ilegal, bajo el sofisma de que migrar es un derecho humano sin requisitos. Obrador les ofreció incluso trabajo a los migrantes en México, violando la legislación mexicana en uno de sus múltiples arranques de creerse dueño del país, poco falto decirles cínicamente en público: crucen las fronteras y si acaso no lo logran, aquí tienen chamba segura. ¿Sí o No?
Nunca admitieron ni Obrador ni sus funcionarios que en México se producía fentanilo, jamás lo aceptaron, vinieron y volvieron a venir la de la DEA, el Fiscal, y los asesores de seguridad nacional de Estados Unidos se los demostraron y nunca lo reconocieron, se burlaron de sus socios ¿de donde sale Sheibaum que es irresponsable el señalamiento de la alianza de políticos con maleantes?
Ahora Sheibaum sola, se pone en evidencia, dice, que ha incautado 40 toneladas de drogas y 20 millones de fentanilo, bajita la mano en unos meses, más bien desde que llegó Donald Trump se aplicó, después de siete años, mismos donde la impunidad se decretó bajo el lema de abrazos a los forajidos en vez de enfrentarlos, ahora dice que están detenidos 10 mil delincuentes.
Pero vayamos a la claridad porque no se puede tapar el sol con un dedo ni convocar a luto y silicio, desgarramiento de ropajes como lo hacían los antiguos judíos y clamar una injusticia. Y claro que se les imputa a los de ahora lo omitido en el pasado reciente, porque es obvio que son el mismo grupo y todo sigue igual y todos están gozando de cabal salud política los de ayer, que también están en otros cargos “protegidos” hoy. Porque no se necesitan pruebas de lo obvio, y seguramente las tienen los de afuera, porque si no las tuvieran no actuarían de este modo; ya lo dijo el secretario de Estado Marco Rubio, “sabemos donde están y solo esperamos un acuerdo para actuar ya”.
Porque para todos, absolutamente todos los mexicanos que conservamos todavía en su lugar el cerebro, Obrador es un narcopolítico. Punto.
Y no es el expresidente solo uno más, de los enredados en la maraña de la indignidad en la que dejó a México a merced de todo el mundo; sino que él, lo anticipó en su discurso del plan de gobierno antes de tomar posesión que iba a “cimbrar al mundo” y si lo hizo, porque inauguró oficialmente la alianza antes disfrazada, del gobierno y el crimen organizado; de hecho, los convirtió en su ejército personal con toda la confianza incluyendo operaciones electorales y de amedrentamiento. Connotados miembros del gobierno pasado y del actual, gobernadores, alcaldes y toda la laya de sujetos colocados por las bandas en todos los órdenes de gobierno, formaron y parecen formar el pacto de impunidad que tanto defienden. No se sabe donde empieza el partido político del gobierno, incluso los partidos aliados y donde terminan los narcoativistas, o huachicolactivistas.
Son esos intereses no los de los mexicanos de a pie, los que avientan a la presidenta Sheibaum a un desgaste perverso, para que resulte más raspada la imagen de nuestro país y la de ella, provocando con mayor crudeza que salgan más trapos a relucir, y se deteriore su autoridad para desestabilizarla. Porque moralmente es imposible que se defienda lo indefendible al grado de lo que dijo Sheibaum, que se respete el derecho ajeno, es decir, ¿los malos son el derecho ajeno que deben los gringos respetar? ¿aduciendo el apotegma juarista? que me parece no aplica si se trata de proteger al felón mayor y a sus acólitos. ¿Me equivoco?
No, presidenta efectivamente hay que tener la cabeza fría, no hay que confundirse, sus enemigos son los que tiene cerca, los otros son los adversarios de cajón, que si les manda expulsados a los malandros políticos en un solo paquete le habrá hecho un bien a México, a usted y a los mexicanos y ellos entonces sí, negociarán por lógica de respeto a una mujer que saben le entiende al tema. Pero no es tan fácil porque está rodeada por el círculo de hierro del obradorato, que son insaciables como lo han demostrado simplemente en su negativa de apoyar las leyes sobre nepotismo y reelección para el 2027.
Pero mi estimada presidenta no hay de otra, porque los jóvenes de México no están protegidos como dicen los que hicieron el discurso. Los muertos en la guerra de Sinaloa son jóvenes casi todos, y también lo son, los punteros y los buchones de las estructuras del crimen. Y hay mucho drogadicto, más vale ni comparar.
Ayer el presidente Trump había anunciado que desde el Capitolio iba a revelar verdades, me imagino sobre Zelensky un improvisado que cree que manipula a gente como el tío Joe, que por tranzas de su hijo alentaban la guerra con Rusia, hoy se sabe que el comediante va a recular. En el cochinero que se va a desatar no dude amigo lector, también en su momento se sabrá sobre el dictador Obrador.
La presidenta debe calcular muy bien los datos que menciona, porque entrarle a una guerra comercial y de drogas con EUA, no solo pierden todos, más perdemos nosotros, es obvio. En unas horas México se va a empobrecer, ya están cerrando operaciones en las empresas en la frontera, Canadá casi suplica que suspenda la medida a la vez que amenaza con dejar sin luz a amplias regiones de la Unión Americana; China como enemigo declarado de Estados Unidos responde tímidamente con represalias solo a 25 compañías estadounidenses. Todos le miden el agua a los camotes. Menos el gobierno mexicano que sigue con el rollo de la soberanía como escudo protector de los enemigos públicos de la humanidad.
Estados Unidos a última hora amplió el plazo de los aranceles hasta abril, algo ofrecieron los de aquí; ellos quieren -porque lo han dicho- que el gobierno mexicano evidentemente rompa sus nexos con el crimen. Si no puede o no quiere pronto se sabrá porque el tiempo se agotó y no es opción llamar a las armas, porque las armas como lo dijo la presidenta, las tienen los delincuentes, la gente de bien está desarmada, y las armas de los malos habrán llegado volando o no se cómo, pero quienes vigilaban las aduanas de aquí no eran gringos eran del gobierno mexicano.
Y claro que Trump debería destapar sus cloacas si la política internacional fuera pareja, pero no es. Punto.